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EDITORIAL
En pocos días más, habremos
concluido un milenio y el año
2000 nos absorberá en la vorágine
del diario vivir. Esta extraña
circunstancia nos parecerá quizás
normal, irrelevante, o acaso poco significativa,
sin embargo, en mi opinión, este
hito, el paso de los años novecientos
al dos mil, trae consigo una cantidad
enorme de condicionantes especiales
y que, en el caso de nuestra actividad,
es aún más notoria.
En primer
lugar, debemos pensar que nuestra generación
es privilegiada al tener la oportunidad
única de vivir una cambio de
folio tan importante. La humanidad,
cuando comienza la cuenta cronológica
del tiempo transcurrido allá
por el año 1, no pensó
que estaba comenzando a construir historia,
solamente lo vivió. Desde ese
momento hasta hoy, hemos seguido actuando
igual, es decir viviendo sin casi tomar
en cuenta de que han sido muchos los
hechos que han ido quedando marcados
en el calendario, cada vez con mayor
frecuencia y cada vez también,
con mayor espectacularidad. Es así
como nosotros, la humanidad, hemos ido,
sin sentirlo, desarrollando e incrementando
la construcción de la historia.
Algo
así sucedió con Copropiedad
Inmobiliaria. Desarrollamos un proyecto,
éste se cristalizó con
la aparición del primer número
de la revista y la lucha cotidiana para
mantenerla en circulación, consolidarla,
hacerla crecer y ganarse la credibilidad
de los lectores. Durante todo ese tiempo,
sólo trabajamos en pos del objetivo
y no nos dimos cuenta de que lo que
en realidad estábamos haciendo,
era precisamente, construyendo historia,
una modesta parte de ella, pero historia
al fin y al cabo.
Hoy,
mirando retrospectivamente el tiempo
transcurrido desde la aparición
del número 1, podemos evaluar
las metas logradas y al hacerlo, comprendemos
que los pasos dados y las metas alcanzadas,
tienen un valor especial que está
dado por el simple hecho de que ellas
son irreversibles. Los cambios y objetivos
obtenidos son, de aquí para adelante,
parte de la historia, parte de nuestra
historia.
Un breve
recuento señala que, con la aparición
de la revista, se comienza a crear un
concepto de profesionalización
de nuestra actividad. Entre nosotros
mismos nos miramos hoy de forma diferente,
nos respetamos mucho más. Logramos
crear un espíritu de cuerpo,
logramos sentirnos satisfechos y orgullosos
de nuestro quehacer. Pero también
alcanzamos otras metas, comenzamos una
etapa más tecnológica
y masivamente incorporamos la computación
y los softwares especializados a nuestra
actividad. Toda esta nueva percepción
y cambio del modelo de gestión
nos lleva a sentir la necesidad de juntarnos
y capacitarnos y así surgen las
asistencias masivas a seminarios y cursos
de gran relevancia, esta movilización
también hace posible que seamos
escuchados y considerados por las autoridades
de Gobierno y por el Parlamento y por
último, el apoyo de la revista
permite crear el Colegio de Gestión
y Administración Inmobiliaria
de Chile A. G., organización
que va incorporando a todos los que
hoy desarrollamos esta actividad o nos
relacionamos con ella.
Así
las cosas, el año 2000 nos encuentra
en plena etapa de organización,
con un gran evento que ha cerrado el
año y con dos Universidades que
comienzan, por primera vez, a interesarse
en entregar categoría universitaria
a los profesionales de la administración
de edificios. Paralelamente, importantes
empresas han comenzado a desarrollar
increíbles proyectos que en un
corto plazo, cambiarán, radicalmente,
la gestión financiera de los
administradores en las comunidades de
edificios, provocando un vuelco que
favorecerá a comuneros y administradores
y esto como consecuencia de haber mostrado
a la opinión pública la
importancia de nuestra actividad y el
enorme flujo de dineros que en ella
están involucrados y del que
nosotros somos responsables.
En resumen,
en dos años, el administrador
de edificios cambió su posicionamiento
frente al entorno en el que nos desenvolvemos,
en estos dos años crecimos como
personas, como actividad y como profesionales,
es decir, en dos años, modestamente,
hemos comenzado a hacer historia. Sin
embargo, el mérito de ello no
reside sólo en la revista, la
historia la estamos escribiendo nosotros
junto a Uds., los lectores. Y es verdad,
todo este desarrollo incipiente no habría
sido posible si no hubieran existido
las necesidades en ustedes y esas necesidades
no se habrían conocido si no
hubiese existido el medio para comunicarlas.
Pienso entonces que creamos una alianza
estratégica perfecta en la que
ambos dependemos y dependeremos de ambos.
Al comenzar
un nuevo milenio, al haber contribuido
con un pequeño aporte al crecimiento
de nuestra actividad, al haber construido
historia con el apoyo de ustedes y al
haber completado dos años en
circulación, deseo hacer llegar
a Uds., además de mis reflexiones,
el saludo cordial de todo el personal
de Copropiedad Inmobiliaria y el mío
propio, traducido en un leal abrazo
y con una sola frase...!Feliz Año
2000...!
RENATO DEFORMES TORRES
Director
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BORDE
COSTERO:
A LA ESPERA DE REGULACIONES.
En un país
como el nuestro con cuatro mil kilómetros
de costa sostenidos sobre zonas de subducción
de placas como la Sudamericana y la de
Nazca cuyos roces generan sismos que pueden
dar origen a tsunamis, parece lógico
y natural que existan normas dirigidas
a regular las construcciones en sus extensos
bordes costeros. Sin embargo no existen
históricamente normativas nacionales
que regulen su uso y su desarrollo, mientras
tanto, se ha producido un explosivo desarrollo
inmobiliario y turístico-hotelero
en grandes zonas costeras del país,
como es el caso de Iquique, La Serena,
y Viña del Mar.
Para producir un desarrollo coherente
y sostenido del borde la costa deben coincidir
coordinadamente varias legislaciones:
la referida a los planos reguladores;
la de las concesiones marítimas;
las de inversión pública
e inversión privada; las medioambientales,
las que regulan las formas de construcción
y las que debieran dar protección
a los habitantes de los riesgos propios
de estas zonas.
Por otra parte, se inició
en el Parlamento el análisis
de la reforma propuesta de reforma a
la Ley General de Urbanismo y Construcciones.
Si bien se trata de un proyecto cuya
elaboración recoge en un buen
porcentaje el consenso de las partes,
persisten diferencias y se teme que
su tramitación demore vanos años
(los más optimistas esperan sólo
dos)
Dentro de los puntos
fundamentales que se destacan no está
considerado el de la incorporación
del riesgo a partir de los eventos de
origen natural al análisis de
los proyectos para su aprobación.
Los expertos lo han resumido en siete
puntos fundamentales.
1.-
La regulación plena del territorio
y el fortalecimiento de la gestión
municipal-
2.- El reforzamiento conceptual de los
contenidos de las políticas que
inspiranan el ordenamiento territorial
en todos sus niveles.
3.- La disminución de la discresionalidad
y mayor oportunidad de las decisiones
públicas urbanas.
4.- La disminución de los actuales
gravámenes.
5.- La incorporación del concepto
de zonas urbanas de desarrollo condicionado.
6.- Mejoras en parcelas de agrado sin
infraestructura consolidada.
7.- Adecuaciones formales de estatuto
urbanístico y otras legislaciones
relacionadas.
Resulta también
importante señalar que en la
discusión de los expertos y sectores
involucrados la discusión tampoco
considera la necesidad de regular con
claridad las exigencias que se requieren
para prevenir o mitigar el impacto de
los eventos destructivos de origen natural,
tan recurrentes en nuestro país.
Si ellos no se incorporan al análisis
del tema el país seguirá
perdiendo importantes inversiones debido
a hechos de este tipo, debiendo invertir
sus escasos recursos en reconstruir
lo perdido y no en continuar su desarrollo
sobre una base sustentable.
Para conocer experiencias
sobre esta materia, conversamos con
el arquitecto Gonzalo Vargas, de la
Dirección de Obras de la I. Municipalidad
de Viña del Mar, una de las comunas
de enfoque turístico con amplio
desarrollo de edificaciones en altura
con cercanía al mar. Quién
nos señala "Actualmente
Viña cuenta con un Plan regulador
que data de 1980 y se encuentra en elaboración
uno nuevo. En el del 80 no se definen
zonas de riesgo pero se ha privilegiado
el desarrollo de áreas verdes.
Para aprobarse proyectos de desarrollo
en esas zonas se requiere, además
de la aprobación de planos, el
acuerdo del Alcalde y del Consejo Municipal,
básicamente para el resguardo
de las vistas y la mantención
del ambiente natural". Asimismo,
el Ministerio de Vivienda define como
zonas de exclusión a esteros
y quebradas debido al escurrimiento
de las aguas y las pendientes.
¿Existe
en la actualidad una política
municipal sobre la que se sustente el
desarrollo de las construcciones en
altura?
No podemos hablar de
una política municipal sostenida
sobre el tema. Más bien se ha
tratado de una aceptación a las
decisiones de los inversionistas que
plantearon el desarrollo de proyectos
inmobiliarios en sectores inmediatos
a la costa y también en otras
zonas de la ciudad.
¿Se mantiene
esta situación en el Nuevo Plan
Regulador?
El Nuevo Plan Regulador
que se encuentra en un proceso avanzado
y acelerado de desarrollo, tiene en
estudio definiciones más específicas
sobre el borde costero señalando
zonas protegidas o de exclusión;
zonas autorizadas con restricciones,
etc. Por otro lado existe un Proyecto
de Borde Costero, encargado por el Ministerio
de la Vivienda que plantea su desarrollo,
desde aproximadamente Caleta Abarca
hacia Concón, con un criterio
integral. Se trata de definiciones de
vialidad, proyectos urbanos como miradores,
reas verdes e inversión privada.
Y éstas debieran ser concordantes
con el Plan regulador propuesto y con
los planes de las otras comunas Involucradas.
Para lograr y coordinar
se establecerá en el futuro cercano
una mesa común que reunirá
en su entorno al intendente, los Alcaldes
de los municipios de Valparaíso,
Viña del Mar y Concón
y el Ministerio de la Vivienda. En esa
mesa debiera incorporarse el tema del
riesgo para que los proyectos allí
considerados cuenten con medidas de
prevención o mitigación
del impacto posible.
En la actualidad
¿Cuáles son las exigencias
que deben cumplir las edificaciones
en estas áreas?
Se trata de las habituales
de acuerdo con la ley. Esto es, planos
de cálculo firmados por un profesional
responsable para construcciones superiores
a dos pisos. Como no existen sistemas
de fiscalización de obras todo
se regula sobre la base de responsabilidades
certificadas por resolución,
permisos otorgados y firmas en planos.
Tampoco se aplican exigencias efectivas
respecto a sismos más allá
que lo señalado en los papeles.
¿Considera
satisfactoria la situación actual?
Definitivamente
sería conveniente que se crearan
por ley, a nivel municipal, Departamentos
de Fiscalización de Obras que
permitieran controlar en terreno el
cumplimiento de lo estipulado en cálculos
y planos. Este Departamento debería
contar con un equipo de ingenieros y
constructores con experiencia en la
materia y la implementación necesaria
para los estudios que se requieran.
La cantidad de personal tendría
que garantizar más de una visita
de inspección por obra.
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Beltrán
Montt:
Administrador por toda una vida.
Su experiencia en Viña del Mar
nos Ilustra sobre cómo administrar
edificios cuyo uso principal es de carácter
vacacional o turístico.
En un
país como el nuestro con cuatro
mil kilómetros de costa sostenidos
sobre zonas de subducción de placas
como la Sudamericana y la de Nazca cuyos
roces generan sismos que pueden dar origen
a tsunamis, parece lógico y natural
que existan normas dirigidas a regular
las construcciones en sus extensos bordes
costeros. Sin embargo no existen históricamente
normativas nacionales que regulen su uso
y su desarrollo, mientras tanto, se ha
producido un explosivo desarrollo inmobiliario
y turístico-hotelero en grandes
zonas costeras del país, como es
el caso de Iquique, La Serena, y Viña
del Mar.
Para producir
un desarrollo coherente y sostenido del
borde la costa deben coincidir coordinadamente
varias legislaciones: la referida a los
planos reguladores; la de las concesiones
marítimas; las de inversión
pública e inversión privada;
las medioambientales, las que regulan
las formas de construcción y las
que debieran dar protección a los
habitantes de los riesgos propios de estas
zonas.
Por otra
parte, se inició en el Parlamento
el análisis de la reforma propuesta
de reforma a la Ley General de Urbanismo
y Construcciones. Si bien se trata de
un proyecto cuya elaboración recoge
en un buen porcentaje el consenso de las
partes, persisten diferencias y se teme
que su tramitación demore vanos
años (los más optimistas
esperan sólo dos)
Dentro de los puntos fundamentales que
se destacan no está considerado
el de la incorporación del riesgo
a partir de los eventos de origen natural
al análisis de los proyectos para
su aprobación. Los expertos lo
han resumido en siete puntos fundamentales.
1.-
La regulación plena del territorio
y el fortalecimiento de la gestión
municipal-
2.- El reforzamiento conceptual de los
contenidos de las políticas que
inspiranan el ordenamiento territorial
en todos sus niveles.
3.- La disminución de la discresionalidad
y mayor oportunidad de las decisiones
públicas urbanas.
4.- La disminución de los actuales
gravámenes.
5.- La incorporación del concepto
de zonas urbanas de desarrollo condicionado.
6.- Mejoras en parcelas de agrado sin
infraestructura consolidada.
7.- Adecuaciones formales de estatuto
urbanístico y otras legislaciones
relacionadas.
Resulta
también importante señalar
que en la discusión de los expertos
y sectores involucrados la discusión
tampoco considera la necesidad de regular
con claridad las exigencias que se requieren
para prevenir o mitigar el impacto de
los eventos destructivos de origen natural,
tan recurrentes en nuestro país.
Si ellos no se incorporan al análisis
del tema el país seguirá
perdiendo importantes inversiones debido
a hechos de este tipo, debiendo invertir
sus escasos recursos en reconstruir lo
perdido y no en continuar su desarrollo
sobre una base sustentable.
Para conocer
experiencias sobre esta materia, conversamos
con el arquitecto Gonzalo Vargas, de la
Dirección de Obras de la I. Municipalidad
de Viña del Mar, una de las comunas
de enfoque turístico con amplio
desarrollo de edificaciones en altura
con cercanía al mar. Quién
nos señala "Actualmente Viña
cuenta con un Plan regulador que data
de 1980 y se encuentra en elaboración
uno nuevo. En el del 80 no se definen
zonas de riesgo pero se ha privilegiado
el desarrollo de áreas verdes.
Para aprobarse proyectos de desarrollo
en esas zonas se requiere, además
de la aprobación de planos, el
acuerdo del Alcalde y del Consejo Municipal,
básicamente para el resguardo de
las vistas y la mantención del
ambiente natural". Asimismo, el Ministerio
de Vivienda define como zonas de exclusión
a esteros y quebradas debido al escurrimiento
de las aguas y las pendientes.
¿Existe
en la actualidad una política municipal
sobre la que se sustente el desarrollo
de las construcciones en altura?
No podemos
hablar de una política municipal
sostenida sobre el tema. Más bien
se ha tratado de una aceptación
a las decisiones de los inversionistas
que plantearon el desarrollo de proyectos
inmobiliarios en sectores inmediatos a
la costa y también en otras zonas
de la ciudad.
¿Se
mantiene esta situación en el Nuevo
Plan Regulador?
El Nuevo
Plan Regulador que se encuentra en un
proceso avanzado y acelerado de desarrollo,
tiene en estudio definiciones más
específicas sobre el borde costero
señalando zonas protegidas o de
exclusión; zonas autorizadas con
restricciones, etc. Por otro lado existe
un Proyecto de Borde Costero, encargado
por el Ministerio de la Vivienda que plantea
su desarrollo, desde aproximadamente Caleta
Abarca hacia Concón, con un criterio
integral. Se trata de definiciones de
vialidad, proyectos urbanos como miradores,
reas verdes e inversión privada.
Y éstas debieran ser concordantes
con el Plan regulador propuesto y con
los planes de las otras comunas Involucradas.
Para lograr
y coordinar se establecerá en el
futuro cercano una mesa común que
reunirá en su entorno al intendente,
los Alcaldes de los municipios de Valparaíso,
Viña del Mar y Concón y
el Ministerio de la Vivienda. En esa mesa
debiera incorporarse el tema del riesgo
para que los proyectos allí considerados
cuenten con medidas de prevención
o mitigación del impacto posible.
En
la actualidad ¿Cuáles son
las exigencias que deben cumplir las edificaciones
en estas áreas?
Se trata
de las habituales de acuerdo con la ley.
Esto es, planos de cálculo firmados
por un profesional responsable para construcciones
superiores a dos pisos. Como no existen
sistemas de fiscalización de obras
todo se regula sobre la base de responsabilidades
certificadas por resolución, permisos
otorgados y firmas en planos. Tampoco
se aplican exigencias efectivas respecto
a sismos más allá que lo
señalado en los papeles.
¿Considera
satisfactoria la situación actual?
Definitivamente
sería conveniente que se crearan
por ley, a nivel municipal, Departamentos
de Fiscalización de Obras que permitieran
controlar en terreno el cumplimiento de
lo estipulado en cálculos y planos.
Este Departamento debería contar
con un equipo de ingenieros y constructores
con experiencia en la materia y la implementación
necesaria para los estudios que se requieran.
La cantidad de personal tendría
que garantizar más de una visita
de inspección por obra.
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Grandes
Espectativas Despiertan los proyectos
del Colegio de Gestión y Administración
Inmobiliaria de Chile A.G.
¡Qué evento inolvidable!A
las 20:00 horas del día 23 de
Septiembre, en las dependencias del
Club Providencia y con la presencia
de más de 400 personas y un número
importante de grandes empresas, se dio
inicio a la Sesión de lanzamiento
del Colegio de Gestión y Administración
Inmobdiaria de Chile A. G.
A la hora indicada, y oficiando como
estro de ceremonia, dio por iniciada
la sesión el señor Renato
Deformes quien, en breves palabras,
dio a conocer las razones que los reunían,
los grandes objetivos trazados y la
necesidad de contar con un grupo creciente
y coherente de Administradores para
que le dieran vida y fuerza a una organización
que, según sus palabras, está
destinada a marcar un hito en la historia
de la actividad, cambiando para siempre,
tanto la imagen de este trabajador como
la percepción que de él
se tiene. Una vez hechos estos alcances,
anunció la intervención
del Vicepresidente del Colegio señor
Andrés Santelices.
El Colegio de Gestión y Administración
Inmobiliaria de Chile, me ha encomendado
la agradable tarea de invitarlos a participar
en esta Asociación Gremial, con
el fin de profesionalizar la actividad
que desarrollamos lo que permitirá
constituirnos en interlocutores válidos,
para ser considerados ante las autoridades
y entidades públicas y privadas,
así como las sociedades, comunidades
y personas que necesitan de nuestros
servicios, en la confianza que tenemos
ética y seriedad en nuestro desempeño.
Este can uno que recién estamos
abriendo, con mucho esfuerzo y esperanza,
porque lo juzgamos importante para nuestra
consolidación y crecimiento,
y que guiará a aquellos que a
100 días del año 2.000,
quieren entrar al siglo XXI, con las
armas necesarias para poder enfrentar
los nuevos desafíos, está
construyéndose para dar forma
a un verdadero Colegio, compuesto por
personas, ese será su capital,
su fuerza, su futuro. Ustedes, yo, nosotros,
cada uno, tiene algo que dar y que aportar,
para poder constituirnos en profesionales
con visión de futuro.
Démonos la mano, seamos solidarios,
entreguemos gratuitamente nuestro tiempo,
comuniquémonos nuestras preocupaciones
y hagamos realidad un Colegio de Gestores
y Administradores, que sin la colaboración
de ustedes, no podrá avanzar
ni consolidarse.
Tenemos objetivos trazados que estamos
tratando de implementar:
Generar la preparación, capacitación
y profesionalismo en todos los Administradores
inmobiliarios que estén afiliados
a este Colegio, y en lo posible, promover
la incorporación de la mayoría
de los colegas y empresas relacionadas
con la actividad a es asociación
gremial. Ya estamos en conversaciones
con instituciones de educación
superior, a fin de generar cursos de
Administración Inmobiliaria que
profesionalice el área, y así
poder enfrentar en mejor forma los cambios
sociales, económicos y culturales
que son los desafíos que nos
impondrá el siglo XXI.
Pero además no queremos solamente
preparar a nuestros afiliados o estudiantes,
sino también a los que trabajan
junto a nosotros en los condominios,
grandes edificios: los mayordomos, porteros,
aseadores, para que su desempeño
sea óptimo y tengan orgullo de
su trabajo, en beneficio de toda una
comunidad.
Este cuerpo colegiado velará
por que se respeten y apliquen las leyes
o normativas que regulen la actividad
como:
La ley de Copropiedad Inmobiliaria
No°19.537, con especial efecto en
lo referente a la Administración,
los Administradores y seguro obligatorio.
A manera de ejemplo.
La Ley General de Urbanismo y Construcción
que ilumina cómo construir y
mantener los edificios y Condominios,
en forma adecuada a las exigencias que
la ley nos impone.
Los reglamentos d e Copropiedad vigentes,
para ser perfeccionados, por que en
definitiva, son ellos los que regulan
el comportamiento de los moradores,
para que se nos permita administrar
con el respeto debido hacia nosotros
por parte de aquellos a quienes servimos,
con la transparencia que toda Administración
debe tener.
Las ordenanzas Municipales atingentes
a las propiedades en Administración.
Las Leyes laborales y su aplicación
justa con el personal, contratación,
estímulos, finiquitos, etc.
Normativas o Decretos de entidades
como:
Superintendencia
de Electricidad y Combustible. (SEC),
en especial la certificación
de gases.
SESMA, normativas
de calderas, estanques de agua potable.
Bomberos, con sus
planes medidas de seguridad que debemos
hacer respetar.
Carabineros de Chile,
con lo que se debe trabajar en estrecha
relación en seguridad pública
y s departamento OS-10.
Servicios de Seguridad,
tan importante en este momento en que
la delincuencia hace estragos.
En fin, he tocado solamente nuestras
leyes vigentes, porque no puedo abusar
de la paciencia de todos ustedes, pero,
antes de terminar quiero referirme a
tres cosas:
Estamos empeñados en liderar
el intercambio con las entidades públicas
y privadas para generar nuevas leyes
y modificar o perfeccionar la existentes,
así como, decretos, normativas
y otras.
Debemos promover el intercambio entre
colegas y empresas asociadas a fin de
estructurar nuevos negocios o mejorar
los existentes, en especial, si vemos
que la gestión y administración
inmobiliaria está relacionada
con tina gran cantidad de actividades
en el mercado, por lo tanto, no son
nada despreciable los millones de dólares
que mueve nuestro rubro.
Y por último, nos parece de
primera necesidad velar por la autorregulación
y ética de nuestros asociados,
para elevar la imagen que se tiene de
los Gestores y Administradores Inmobiliarios
en la conciencia chilena.
Quiero reiterar antes de despedirnos,
que lo importante es la gente que engrosará
nuestras filas, dispuestas a dar de
sí lo mejor de ellos mismos.
Sólo así podremos construir
una Asociación de Gestores y
Administradores inmobiliarios que sepan
cumplir sus funciones y se acrediten
frente a la opinión pública.
A continuación hizo uso de la
palabra el Secretario General del Colegio
señor Rafael Escobar Cañas
quien expresó:
Como se ha señalado uno de
los objetivos del Colegio de Gestión
y Administración Inmobiliaria
de Chile es la incorporación
de las empresas a participar en forma
activa en cada una de las actividades
desarrolladas por el colegio (le lo
de propender la generación de
negocios por medio de la organización
conjunta de seminarios, foros de discusión,
cursos de capacitación, ferias
entre otras actividades, que apunten
al intercambio de información
y a la interrelación entre cada
una de las partes.
No es una novedad que el mercado de
la administración de edificios
esta evolucionando rápidamente,
en donde el papel del administrador
cada vez toma una mayor fuerza y es,
por tanto, un buen momento para generar
puntos de encuentros y veo que existe
un gran entusiasmo por parte de las
empresas y administradores por incorporarse
a los nuevos tiempos, es por ello el
momento justo para sentarse a ver en
conjunto, cuáles son las nuevas
tendencias y evaluar como se deben enfrentar.
Así podremos generar la sinergia
que permita hacer de nuestros negocios
un buen negocio.
Lo anterior no es tarea fácil,
es necesario el compromiso de cada uno
de nosotros a trabajar y aprovechar
las oportunidades que se generarán
haciendo de estas un beneficio para
cada una de las partes.
Veo con optimismo el gran entusiasmo
desplegado por las empresas aquí
presentes, participando en nuestra primera
reunión como Colegio ya constituido,
y espero que este entusiasmo se proyecte
más allá de la oferta
de los distintos productos y servicios,
la propuesta es invitarlos a trabajar
en conjunto para generar instancias
de acercamientos y así analizar,
en conjunto, las instancias de acercamientos
en donde podamos apoyamos mutuamente
haciendo cada día más
rentable nuestras actividades ya sea
como empresarios o administradores.
Por último quiero aprovechar
la oportunidad de felicitar a cada una
de las personas que creyó en
esta iniciativa y estimularlas a que
mantengan el entusiasmo para, de esta
forma, concretar cada uno de los proyectos
aquí propuestos.
Acto seguido, el señor Deformes,
dio cuenta de las excusas presentadas
por el señor Ministro de la Vivienda,
saludó la presencia del señor
Osvaldo Urzúa W., jefe del Depto.
de Ingeniería de Combustibles
de la Superintendencia de Electricidad
y Combustibles y dio lectura a una carta
de la integrante de la Comisión
de Vivienda de la Cámara de Diputados
señora Lily Pérez
Santiago, 23 de Septiembre de 1999.
Señor Juan Carlos Latorre
Presidente Colegio de Gestión
y Administración Inmobdiaria
de Chile A.G.
Presente :
Lamentablemente no podré estar
en persona junto a ustedes, pero desde
aquí comparto la alegría
y el orgullo de ver al fin materializado
un proyecto tan ansiado y por el que
trabajaron durante tanto tiempo.
El Colegio de Gestión y Administración
Inmobiliaria de Chile nace con el objeto
de darle a los administradores de edificios
el lugar y la importancia que se merecen,
como una instancia desde la cual podrán
impulsar iniciativas y proyectos que
los reivindiquen y posicionen dentro
de los tiempos actuales y en concordancia
con el fundamental rol que cumplen en
la actualidad.
Objetivamente se percibe que este sector
ha sido bastante desplazado y poco considerado
por nuestra sociedad, lo que se aprecia,
por ejemplo, en el momento de buscar
información sobre el tema. Casi
no existe bibliografía o material
que hable de la importancia del trabajo
que desempeñan los administradores,
pese a que sólo en Santiago existen
más de seis mil edificios y más
de 18 mil en todo el país.
De hecho, nuestra legislación
d siquiera define al administrador de
edificios, sino que se limita a entregar
nómias relativas a su nombramiento,
duración de labores, facultades
y obligaciones, entre otras indicaciones
de ese tipo, dentro de las diferentes
disposiciones que conforma la Ley de
Copropiedad Inmobiliaria.
Sin embargo, basta con observar las
múltiples funciones que estos
desempeñan para clarse cuenta
de que son unos verdaderos capitanes
que impiden que esas enormes naves,
que son los edificios, naufraguen o
se vayan a pique.
De los administradores dependen desde
aspectos tan cotidianos como la iluminación
y el funcionamiento de los servicios
básicos, hasta la representación
legal en ciertos contratos y actos jurídicos.
Por tal razón, las características
y capacidades que deben reunir un administrador
son tan amplias que van desde conocimientos
de gasfitería y de construcción
hasta conceptos legales, sin considerar
todo lo relativo a la administración
misma, los que deben irse actualizando
constantemente. De hecho, ahora también
han debido interiorizarse sobre la contaminación
por emanaciones de gases en los edificios,
tema en el que considero que juegan
un papel fundamental y qué he
defendido dentro de la Comisión
de vivienda.
Sin embargo, la ley de Copropiedad
Inmobiliaria no establece ningún
requisito específico que debe
reunir una persona que desee ejercer
el cargo de administrador, pues tácitamente
quedó derogado el artículo
7' del Decreto 695 que contenía
el Reglamento sobre Comunidades de Copropiedad
de Edificios, el cual disponía
requisitos para ejercer el cargo de
administrador, todos los que decían
relación directa con la idoneidad
personal y con la responsabilidad o
solvencia económica, entre los
cuales destacaban el ser mayor de edad,
ser capaz de contratar y disponer libremente
de sus bienes, no estar procesado ni
haber sido condenado por delitos que
merezcan pena aflictiva, no haber sido
removido de una administración
anterior por causa de negligencia o
dolo y rendir fianza o garantía.
Por todas estas razones, es muy necesario
que todo esto se norme y se realice
un "rayado de cancha", sobre
esta actividad, pues así se estará
dando el verdadero carácter de
profesional que se merecen los administradores
inmobiliarios.
Es muy grande la tarea que hay por
delante, pero quiero que sepan que no
están solos en su lucha y que
en el Congreso y la Comisión
de Vivienda de la Cámara tienen
una amiga que los estará apoyando
siempre.
A
continuación se dirigió
a los presentes el Integrante de la
Comisión de Vivienda de la Cámara
de Diputados, señor Patricio
Hales, quien, además, en su calidad
de Arquitecto, comenzó valorando
esta importante iniciativa y entregando
un cálido saludo a los integrantes
de la mesa Directiva y a los Administradores
asistentes, se pronunció sobre
temas que son cotidianamente conflictivos
en la actividad.
Comenzó señalando que,
en su opinión, la actual Ley
19.537, no cumple con las reales necesidades
que la gestión moderna de administración
requiere. Coincidió con la Directiva
del Colegio en cuanto a que esta legislación
es deficiente, reactiva y poco funcional.
Recordó que en su gestación
no hubo, en la práctica, participación
de los mayores interesados, los Administradores
y por ello, celebraba, doblemente es
iniciativa, puesto que a partir de ella,
podrán iniciarse trabajos serios
entre este Colegio y la Comisión
de Vivienda, tendientes a trabajar las
modificaciones que la legislación
actual requiere.
Dejó extendida una invitación
para que el Colegio se sume al trabajo
de la Comisión de Vivienda.
Enseguida, tocó un tema muy
en boga, y es el que hace referencia
a la eliminación de los ingenieros
revisores de cálculos. Hizo una
larga exposición referente a
los peligros que esta eliminación
significaban para la actual construcción
en altura y los riesgos que, ante un
eventual movimiento telúrico
de proporciones, puedan sufrir estas
edificaciones. Recordó que, como
esta eliminación de los revisores
se concretó en el año
1982, algunos edificios posteriores
a ese año, podrían tener
errores en los cálculos de sus
estructuras que podrían producir
el colapso de los edificios en el evento
de un terremoto. Abogó por la
reimplantación de estos revisores
y manifestó que, desde la Comisión
de Vivienda, ejercerá todas las
acciones que le sean posibles para lograrlo.
Abordó profundamente el problema
de las inspecciones periódicas
de las instalaciones de gas y señaló
que, luego de haber conversado con algunas
personas del Consejo Editor de la revista,
había tomado en cuenta que también
esa normativa, la 489, había
sido generada sin el concurso de los
profesionales que más saben del
tema. En consecuencia, explicó
que, además de tener una norma
poco conocida por los Administradores,
éstos, tampoco contaban con las
herramientas necesarias para ejecutarla,
puesto que estaban, por un lado, asumiendo
la responsabilidad total de los riesgos
de accidentes por intoxicación
con monóxido de carbono en los
edificios y por otro, con las manos
atadas ya que, la decisión de
hacer o no las inspecciones, dependía,
finalmente, de los copropietarios reunidos
en asamblea o de los Comité de
Administración, que son, en definitiva,
quienes deben aprobar el gasto para
cancelar el valor de estas inspecciones.
Finalmente y cerrando el acto oficial,
hizo uso de la palabra el Presidente
Nacional del Colegio señor Juan
Carlos Latorre Nagel quien, reiteró
los planteamientos hechos a los socios
fundadores, (ver discurso completo en
el N' 8 de Copropiedad Inmobiliaria
o en nuestro sitio web www.copropiedad.cl).
Finalmente, no podríamos concluir
esta crónica sin destacar la
importante participación que
le cupo a empresas proveedoras de primera
línea que acompañaron
el acto de lanzamiento del Colegio.
Esta participación se vió
reflejada en una alegre fiesta multicolor
en la que compitieron, cada una con
sus pendones, obsequios publicitarios,
la compañía de hermosas
promotores y los mejores deseos de una
mutua colaboración. Entre las
empresas asistente podemos mencionar
a Metrogás, Abastible, Gasco,
Entel Pcs, Banco de Chile, Distribuidora
Caleu, Ascensores Schindler, Ascensores
Otis, Productos Químicos Andesgras,
Transbank, Ascensores Chile, Coca Cola,
Empresa Sello Verde, Distribuidora Francisco
Merino y Empresas VTR Cablexpress, VTR
Cable-modem y VTR Telefonía,
las que agasajaron a todos los asistentes
con un grato coffe break en los comedores
del Club Providencia donde se compartió,
alegremente, el nuevo futuro de la Administración
de Edificios.
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