Administradores y miembros de comité creen que dentro sus funciones están la de aguantarse a estos copropietarios y residentes con bajo nivel de cultura y que nunca agradecen el tiempo que ellos dedican para lograr que la copropiedad se encuentre funcionando. Esa complacencia ha llevado a que la profesión de administrador y el participar en los consejos de administración sea sinónimo de deshonestidad y el tener que aguantar calumnias y blasfemias por parte de quienes reciben el beneficio.

Yo me pregunto ¿por qué las personas que critican y hablan de quienes están dirigiendo la copropiedad nunca denuncian?, ¿por qué los miembros del comité de administración y los administradores no denuncian a quienes sin pruebas deterioran su buena imagen? Si queremos que las instituciones básicas de la copropiedad inmobiliaria no se deterioren, es necesario denunciar a aquellos que se han salido de las filas, porque con el silencio hacemos por una parte, que si efectivamente están robando lo sigan haciendo, y si no es así estamos deteriorando la imagen de las personas que están construyendo comunidad.

Con esta sugerencia no estamos manifestando que las personas no puedan criticar y oponerse a procesos administrativos, pero siempre que se haga con cultura, respeto y sin deteriorar la imagen de los que a bien nos sirven.

Nota: Un reconocimiento a la labor que está realizando el Registro Nacional de Administradores, luchando permanentemente contra las malas prácticas de copropietarios y administradores a través de procesos permanentes de denuncia de ellas.

Autor:

Ramiro Serrano

Columnista Vanguardia Liberal - Colombia

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